Sociedades del Siglo XXI - Corrupción galopante en Honduras | LandingMX

Thursday, October 18, 2018

En estos días, Honduras ha sido sacudida nuevamente por un “supuesto” acto de corrupción a raíz del denominado caso “Pandora”, a través del cual se judicializa actualmente a 38 servidores públicos en la apropiación indebida de unos 11.7 millones de USD para realizar proselitismo político de acuerdo a investigaciones realizadas por la Unidad Fiscal Especial contra la Impunidad y la Corrupción (UFECIC) del Ministerio Público hondureño, con el respaldo de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), ente internacional gestionado desde la Organización de Estados Americanos (OEA), para coadyuvar a confrontar un flagelo que de acuerdo a Transparencia Internacional ubica al pequeño país de nueve millones de habitantes en el puesto 135 de 180 países evaluados en el tema.

Antes de nada, la corrupción ha logrado convertirse en un fenómeno institucionalizado en Honduras, ya sea por la ausencia de rendición de cuentas a la ciudadanía, pero además posibilitada y fomentada por grupos locales de poder económico-políticos que mediante “arreglos” o reformas legales crean las condiciones para “burlar la ley” en un país en donde además la protesta social contra el problema es politizado antes que convertirlo en una lucha cívica en donde se busque adecentar la gestión pública-privada para generar condiciones de vida que fomenten la protección de la dignidad humana.

“La injusticia en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes”, la frase es del recordado líder y religioso afroamericano Martin Luther King Jr., misma que debe servir como una reflexión constante para identificar donde están las fallas del sistema que permite y tolera actos como éstos que podrían ser considerados de lesa humanidad, debido a la ilícita ejecución de recursos que bien podrían ahondar en la mejora de la situación socioeconómica de los hondureños, pero que además contribuiría a contener el éxodo de migrantes “catrachos” que “huyen” de un país que adolece de verdaderas políticas de empleabilidad, mismas que están adheridas a sistemas cerrados de contactos y recomendaciones para acceder en la mayoría de los casos a un puesto laboral. Ese es el génesis de la emigración y de esa manera se genera una siniestra desesperanza ciudadana que se incrusta en las más íntimas fibras de los ciudadanos y ven el “camino al norte” como la única vía de escape en una sociedad que crea y potencia los guetos de la injusticia socioeconómica.

Creo que en una humanidad imperfecta como la nuestra, la solución al lastre de la corrupción debería pasar por una adhesión plena a principios y valores cristianos y morales que vean en “el otro” -afectado por las secuelas de la corrupción- la contraparte apropiada que en base a su cosmovisión particular puede dar pautas para el combate frontal a ésta descarnada forma de injusticia.

A mi juicio, el combate a la corrupción requiere de estrategias integrales que cohesione esfuerzos preventivos y penalizadores de una amplia gama de instituciones y organizaciones que van desde el hogar hasta instancias internacionales diseñadas para castigar la comisión de estos delitos.

En mi opinión, la sociedad hondureña ha sido subyugada desde los entornos íntimos o familiares hasta los niveles públicos, y en donde lastimosamente en todos los estratos sociales y por cuestiones socioculturales se puede percibir la realización de la frase latinoamericana “quien no transa no avanza”.

En definitiva, ésta situación que afronta Honduras debe posibilitar un debate amplio sobre la “eficacia” de la normativa anticorrupción vigente, pero además reflexionar sobre el papel que han jugado los jueces en la contención de éstos diversos actos reñidos con la ley y emparentados con la pobreza.

Manfredo Martinez
Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana (UIA), Ciudad de México. Lic. en Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Miembro Directivo de la Asociación de Egresados del Posgrado en Comunicación (ASEPEC UIA). Profesor de Periodismo en la UNAH. Ha sido colaborador de medios informativos en la Ciudad de México como: Revista C+Ibero (UIA) y Blog “Factor Tiempo”. Diario el Heraldo, semanario “Honduras This Week”, periódico digital “hondudiario.com”, Televisión Hondured, Radio Reloj, Mundo TV (en Tegucigalpa, Honduras). Ha colaborado con organizaciones promotoras de los Derechos Humanos como el Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas y Centro de Atención al Migrante Retornado.