Crisis ambiental en la Ciudad de México - Transporte público | LandingMX

Thursday, December 13, 2018

La Ciudad de México es una de las urbes más grandes del mundo y como tal, enfrenta grandes retos en materia ambiental. La escasez de agua potable, el tránsito de vehículos automotores, el transporte público y la generación de basura son 4 problemas que siempre han estado en la agenda de los candidatos y gobernantes del otrora DF, pero, ¿qué estamos haciendo para enfrentar esta crisis ambiental?

En días pasados el aire que respiramos en esta fascinante pero contaminada urbe, fue pésimo, esto no es nuevo para los capitalinos. La ciudad tiene un promedio anual de 90 días de aire de calidad aceptable, muchos de los contaminantes generados en la Ciudad de México son generados por los automóviles particulares cuyo uso, lejos de disminuir, ha aumentado. La razón fundamental de esta situación es porque el transporte público genera un incentivo mínimo en los automovilistas para dejar sus autos en casa y transportarse por un medio público al estar saturado, ser de poca calidad, no estar planificado y ser inseguro. El gobierno de la ciudad sin duda ha trabajado para tratar de solucionar esta situación en los últimos 20 años, a continuación se enlistan las acciones más relevantes llevadas a cabo:

  • La construcción de dos líneas de metro (línea B y la línea 12)
  • La creación de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP)
  • Corredores cero emisiones con autobuses eléctricos
  • 6 líneas de Metrobús (la séptima en construcción sobre Reforma)
  • Corredores de transporte en el Circuito Interior, Reforma, Periférico, entre otros
  • La construcción del segundo piso en el Periférico
  • Distribuidores viales en diferentes partes de la ciudad
  • La regularización y homologación de taxis
  • El programa público de préstamo de bicicletas, Ecobici
  • Regulación de sistemas de transportación privada como Uber, Cabify entre otras plataformas

A pesar de estos esfuerzos, la infraestructura creada en estos 20 años no ha sido suficiente para disminuir el tránsito en la ciudad y la contaminación inherente: los tiempos de traslado en la ciudad son prolongados. En promedio, los capitalinos pasamos al menos dos horas al día transportándonos, ya sea en transporte público o en transporte privado: los habitantes de la ciudad perdemos calidad de vida.

Pero, ¿cómo incentivar a los automovilistas a que dejen sus autos en casa y utilicen otros medios de transporte?, ¿cómo concientizar a la población acerca de la crisis ambiental que vive la ciudad?

Ningún tipo de transporte público brindará la comodidad y libertad que supone el transporte privado. El transporte público, entonces, debe brindar otro tipo de características para que los usuarios de transporte privado se vean incentivados a cambiar un transporte por otro. El transporte público tiene que mejorar en términos de calidad, esto es un sistema más eficiente, que brinde certidumbre acerca de horarios, tanto de operación como de arribo y llegada, tiempos de recorrido y seguridad.

Sin duda la mejor alternativa que cualquier ciudad puede tener es el transporte subterráneo. Las principales ciudades del mundo, entre ellas Nueva York, Londres, París, Tokyo, Moscú, etc., cuentan con sistemas de transporte subterráneo totalmente desarrollados y en crecimiento constante, que aún así se saturan en horas de mayor afluencia

En la Ciudad de México, el Plan Maestro del Sistema de Transporte Colectivo (Metro) publicado en 1985 proponía que este servicio contaría con 15 líneas principales y 8 líneas suburbanas. En 1996, presentó una nueva versión del Plan Maestro, “el propósito central de este estudio es determinar un sistema de Metro para el año 2020, que atienda la demanda pronosticada en ese horizonte, en forma tal, que la operación durante las horas de mayor captación, de ser posible, no presente sobrecargas o subutilización en sus líneas; es decir, se debe establecer un sistema equilibrado entre oferta y demanda.” [1] Este plan maestro pretendía que al 2020 se tuviera la siguiente estructura de transporte.

Fuente: Plan Maestro Metro y Tren Ligero, 1996.

 

Como podemos observar, el plan estaba lleno de buenas intenciones, pero al 2017 solo contamos con 12 líneas de metro y una de tren ligero. Para 2020, no se vislumbra que esto vaya a cambiar. Por otro lado, el metrobús no ha representado mas que un paliativo a esta situación. La solución sin duda es acrecentar la red del metro de la Ciudad de México.[2]

La Ciudad de México, entonces, necesita más inversión en transporte público y preferentemente en transporte subterráneo y ecológico/eléctrico (trolebús, tren ligero, Ecobici), así como concientizar a la población de que el automóvil debe ser utilizado para traslados prolongados y preferentemente fuera de la ciudad.

 

Referencias

[1] Tomado del repositorio digital de la Facultad de Ingeniería – UNAM: http://www.ptolomeo.unam.mx:8080/xmlui/bitstream/handle/132.248.52.100/401/A8.pdf?sequence=8, consultado el 28 de mayo de 2017.

[2] El pasado 27 el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México confirmó que la Línea 9 del Metro se amplía desde Tacubaya hasta Observatorio.http://www.eluniversal.com.mx/articulo/metropoli/cdmx/2017/05/27/mancera-confirma-ampliacion-de-l9-del-metro-observatorio

Mauricio Elías
Economista
Mauricio Elías es chilango de nacimiento y de corazón,  universitario estudió Economía en la Facultad de Economía de la UNAM. Dentro de sus principales intereses están los temas económicos, así como las actividades culturales y el ciclismo que practica regularmente. Mau es un convencido de que la cooperación y la colaboración es la clave para cambiar nuestro entorno y nuestro país.