Crónica de un futuro anunciado - Anoche tuve un sueño | LandingMX

Saturday, August 18, 2018
Literatura

Crónica de un futuro anunciado

>Bárbara Rivera Bárbara Rivera
diciembre 15, 2017

Anoche tuve un sueño.

Nos encontrábamos en la terraza iluminada por la luna. Una cabra de color negro que medía dos metros de largo y grandes cuernos discutía con un viejito chaparro de barba blanca vestido con un pantalón y camisa beige.

Los ignoré, comencé a caminar para cruzar el río sobre un puente y llegar al jardín de la entrada.

La fachada de aquella casa se parecía a una fotografía de Juan Rulfo.

Paredes blancas.

La entrada principal curvada encubriendo las escaleras que dirigían a una puerta de madera. Dos bancas de cemento a los costados con el respaldo pintado en la pared. Dos ventanales custodiados por barrotes a los lados. Un balcón con techo de teja, y dos ventanas pequeñas en la parte superior.

El blanco y negro se tornaba verdeoscuro y se pintaban los ventanales de una luz amarilla intensa. En la entrada, emergió del techo un candelabro de oro con velas encendidas. Olía a tierra árida.


La cabra y el viejo seguían discutiendo a mi lado. ¿Qué es el miedo?

No es más que una angustia provocada por la incertidumbre, el preguntarse qué habrá en la profundidad de este jardín.

Los tres nos miramos. Un largo camino rodeado de rejas negras nos llevó hacía un muelle.

Un mar negro ente los ojos confundidos. El silencio de las olas rompiéndose contra las piedras invisibles.

¿Por qué nos detenemos?

Podríamos aventarnos a lo desconocido. Quizá la marea nos arrastre hacía nuestro destino.

Podríamos buscar un bote. Quizá la brisa nos guíe hacía nuestro destino.

Podríamos quedarnos aquí. Quizá aquí sea nuestro destino.

Una nube larga tapó la luna lentamente. Lo verde oscuro se volvió negro.

A lo lejos seguían viéndose las luces de los ventanales y las velas.

La fachada se desvanecía, como si los siglos fueran ráfagas de aire aventándose a las paredes.

Me desperté. Eran las siete de la mañana.

A veces solamente tenemos un día para decidir. Para tomar al miedo por los cuernos. Abrazar la sabiduría. Y lanzarse a lo desconocido.

Me espera una larga lista… porque eso somos: Decisiones.


Notas

Este texto fue presentado por la autora en el festival El Arte de Morir a Tiempo en noviembre 2017.

Bárbara Rivera
Estudié Comunicación en la Universidad Iberoamericana de Puebla buscando la mejor manera de darle voz al silencio. Pasé de la actuación en obras de teatro a escribir artículos para Medieros de la Jornada de Oriente y terminé en el camino de la literatura. Colaboré en el libro Cuatro mujeres: Cuatro pasiones, a cargo de Cristina Jarque y escribiendo textos para algunas fanzines. En mis tiempos libres me gusta fotografiar lo que la rutina esconde, escribir mis sueños para convertirlos en cuentos y componer canciones. Actualmente cuento con un diplomado en Gestión Cultural y laboro en un estudio de arte. Creo fielmente que el arte es un excelente antidepresivo.