Día del periodista hondureño - Libertad de Prensa | LandingMX

Tuesday, December 11, 2018

Este veinticinco de mayo, como ya es una tradición, celebramos en Honduras el “día del periodista”, en el marco de diversas actividades festivas cuya celebración cumbre es la entrega del Premio Nacional de Periodismo “Álvaro Contreras” a un comunicador de referencia y con experiencia en el campo de la comunicación periodística. Las mismas son organizadas por el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), que extiende invitaciones a representantes de los tres poderes del estado “catracho”. Este año el galardonado será Elan Reyes Pineda, quien anteriormente ya ha fungido como presidente del CPH, instancia aglutinadora de periodistas de las diversas tendencias ideológicas.

día del periodista

Elan Reyes Pineda

Desde 1930, a raíz del cumplimiento del primer siglo de haberse publicado el “Diario Oficial La Gaceta”, se celebra ininterrumpidamente el 25 de mayo esta efeméride hondureña.

Para iniciar podríamos recalcar y subrayar la división de la prensa hondureña en dos bandos-y quizás más-; claramente delimitados (unos con preferencia ideológica y obedeciendo a intereses de mercado que manejan una agenda mediática que sostiene y promueve las “buenas prácticas” del reelecto presidente centroamericano Juan Orlando Hernández (JOH); otros con producción mediacional de izquierda).

día del periodista

 

De manera tal que la prensa hondureña tiene un gran desafío, y es el de buscar la independencia de las prácticas de persuasión externa que le orillan a crear contenidos, que en todo caso no son más que una propaganda disfrazada de información. El “poder vigilante del poder” (Watchdog) -característica esencial de los sistemas mediáticos occidentales-, ha dado paso a los denominados “perros falderos” (lapdog).

día del periodista

 

En segunda instancia habría que soslayar las presiones, autocensura y “luchas internas” que afronta una clase periodística hondureña que genera contenidos que rayan entre lo burdo, “cómico” y sexualizado; a una prensa que trata de ser formal en un país con altos niveles de analfabetismo tradicional-agravado por el desconocimiento de las modernas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)-más el agregado de producción de un periodista polivalente que desempeñe y se apropie de habilidades, antaño ejercidas por personal técnico.

Podríamos decir que a la vez que el periodismo se profesionaliza, se podría esperar un manejo ético de la información, del lenguaje y de la conducta de los trabajadores de la comunicación; no obstante, los cerrados accesos a las empresas mediáticas orillan muchas veces a los colegas a ejercer o realizar trabajos periodísticos que dejan mucho que desear.

La falta de sanciones a los empresarios de la comunicación y por lo tanto, la ausencia de códigos de ética que premie y castigue la conducta inapropiada de periodistas hondureños posibilita entonces que los comunicadores produzcan valores mediacionales que en raras ocasiones contribuye a la cultura, educación y promoción del espíritu crítico de las audiencias.

Sin lugar a dudas que la demasiada cercanía de los directivos de la comunicación a la clase política doméstica genera mecanismos de “adormecimiento” de las formas y modelos nacionales de hacer periodismo, en donde las culturas y rutinas mediáticas-en términos generales obedece a los intereses del mercado y a lo que dicten clases políticas en condiciones de poder-.

La clara línea divisoria entre periodistas con ideologías opuestas se agravó a raíz de la sustitución del expresidente hondureño Manuel Zelaya Rosales en el ejercicio de sus funciones como presidente de la república, en junio de 2009. El discurso maniqueísta ha pervivido y se ha acrecentado entre los “buenos” y los “malos”, en un país que necesita fortalecer y gestionar nuevas formas relacionales entre la academia, medios de comunicación y empresarios.

día del periodista

Manuel Zelaya Rosales

 

Para culminar podríamos señalar que estas actividades festivas no obstante contribuyen a visibilizar la labor periodística en uno de los países más afectados por la violencia criminal contra comunicadores. Es un llamado a la reflexión sobre el quehacer gubernamental, oficinas de protección y promoción del periodismo y de las propias empresas mediáticas en la construcción de historias y contenidos que coadyuven a la construcción de una ciudadanía informada, pero incitada además a construir cambios desde la difusión y publicación de productos mediáticos modernos, innovadores y dinámicos en la llamada “sociedad del conocimiento”.

Posdata: De acuerdo a las reflexiones del CPH, para desarrollar labores periodísticas óptimas, se requiere enfrentar desafíos como: fortalecer los mecanismos de protección de los periodistas; lograr derogación de leyes y demás disposiciones que limitan la libertad de expresión; fortalecer los mecanismos e investigación de crímenes contra periodistas y reducir los niveles de impunidad existentes en Honduras. Situación quehaimpulsado a periodistas de Honduras, Guatemala y el Salvador (el denominado triángulo norte de Centroamérica), a gestionar la creación de la Federación de Periodistas de Centroamérica, en una de las zonas del mundo-sin guerra convencional-que ha sido señalada como de las más violentas del mundo.

Manfredo Martinez
Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana (UIA), Ciudad de México. Lic. en Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Miembro Directivo de la Asociación de Egresados del Posgrado en Comunicación (ASEPEC UIA). Profesor de Periodismo en la UNAH. Ha sido colaborador de medios informativos en la Ciudad de México como: Revista C+Ibero (UIA) y Blog “Factor Tiempo”. Diario el Heraldo, semanario “Honduras This Week”, periódico digital “hondudiario.com”, Televisión Hondured, Radio Reloj, Mundo TV (en Tegucigalpa, Honduras). Ha colaborado con organizaciones promotoras de los Derechos Humanos como el Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas y Centro de Atención al Migrante Retornado.