La fantasía también tiene su lado oscuro | LandingMX

Tuesday, December 11, 2018

La fantasía es aquel estado en el que nuestra imaginación vuela creando historias, personajes y sucesos que distan de la realidad, con el objeto de encontrar placer a través de las emociones que resultan de esta ensoñación.

La mente humana es capaz de crear, inventar y soñar. La habilidad de fantasear o soñar despierto es maravillosa y natural en todos los seres humanos.

Como seres humanos, tenemos la gran capacidad de imaginar, y con ello podemos visualizar lo que queremos, aprendemos a crear y a resolver problemas. La imaginación es una herramienta poderosa y maravillosa, que sin duda desde niños y hasta ancianos debemos seguir ejercitando. La diferencia con la fantasía es que esta última no tiene esos mismos objetivos, y por el contrario, no nos invita a tomar alguna acción, sino que nos retrae hacia dentro de nosotros mismos.

Por supuesto que no tiene nada de malo soñar despierto, ¡quién no lo ha hecho! Es más, es un síntoma clave de cuando llega el enamoramiento a nuestras vidas. Cuando conocemos a ese alguien especial, no podemos dejar de fantasear y soñar con esa persona. Poco a poco, la fantasía deja de llenar nuestros pensamientos y la realidad va tomando parte involucrándonos en una ¡relación de verdad!

La parte oscura de la fantasía es que, al final y hablándolo fríamente, es una forma de evadirse de la realidad. La cuestión es, ¿por qué querrías alejarte de tu realidad? ¿para qué evitarla? Quizás sea dolorosa, y el temor a acercarnos y conocer nuestro dolor es demasiado grande, aún más resolverlo y tomar cartas en el asunto. Entonces viene a nosotros el bonito sueño en el que somos felices y todo se resuelve… ¿puedes ver el círculo vicioso que se genera aquí?

La realidad es dura, triste, aburrida, problemática, etc., entonces nos evadimos en una fantasía para no enfrentarla, no vivirla, e irla “pasando”. Por ende, no resolvemos la situación real y los problemas siguen generándose. Y de nuevo nos refugiamos en la fantasía. ¿Existe un exceso de fantasía? ¡Sí!


Y hay quienes utilizan este mecanismo de defensa como un paraguas en época de lluvia y hasta cuando hay sol. El grave problema es que esta acción nunca nos va a llevar a la felicidad real y después nos confrontará con una realidad muy distinta. Digamos que la fantasía es la receta para una decepción segura.

Por más que nos digan lo contrario, la realidad nunca va a superar la fantasía porque en ella nuestras expectativas son totalmente irreales y no contrastadas con el resto de las personas que nos rodean, sin que las tomemos en cuenta.

La realidad, por su parte, es vivir en la tierra y como su nombre lo dice… ¡es real! El placer, la alegría, la tranquilidad que experimentes aquí, será de verdad, con personas de verdad. También lo será la tristeza, el miedo y el enojo, pero serán necesarios para que puedas vivir sus contrapartes felices. No le temas al dolor, estas equipado para superarlo y avanzar.

Andrea Juárez Platas
Andrea Juárez es Coach, Psicoterapeuta y Profesional de Recursos Humanos. Estudió la licenciatura en Psicología y la maestría en Psicología Clínica en la Universidad de las Américas (UDLA). Formó parte de la plantilla de psicoterapeutas en la Clínica de Salud Mental del Ejército de Salvación atendiendo a adultos, adolescentes y niños. En la actualidad, desarrolla la práctica psicoterapéutica en su consultorio privado desde 2015, enfocándose en la Terapia Sistémica Posmoderna familiar, de pareja e individual. Es colaboradora del Grupo Bolsa Mexicana de Valores desde 2009 en el área de Factor Humano participando en proyectos de Reclutamiento y Selección, Desarrollo de Personal, Capacitación, Liderazgo, Clima Organizacional, Evaluación del Desempeño y Comunicación Interna. En el área clínica colaboró en la compilación de 19 Escalas de Evaluación Psicológica con la estandarización del Inventario de Obsesiones y Compulsiones Revisado en población no clínica mexicana. Andrea es amante del vino, el té y los gatos. Para ella, no hay nada que una buena conversación no pueda arreglar.