El Factor Central - Las relaciones personales | LandingMX

Tuesday, September 25, 2018
Bienestar, Sociedad

El Factor Central – Las relaciones personales

>Roberto Arriola Roberto Arriola
julio 31, 2017

“El factor central para maximizar tu satisfacción con la vida, tu bienestar o tu calidad de vida es sin lugar a dudas la calidad de la convivencia con las personas de nuestro entorno...”

Frecuentemente las personas pasan una gran cantidad de tiempo pensando cómo alcanzar mayores niveles de éxito profesional. Es más, para muchos es condición necesaria para el éxito. Y son importantes, especialmente, en la etapa de madurez, pero su peso específico va cambiando en el ciclo de vida.

Muchos nos esforzamos por una licenciatura, un grado académico adicional, un empleo envidiable, acumular riqueza material, fama, poder político, y/o mayor reconocimiento intelectual. Todo esto es importante, son herramientas para alcanzar ciertos logros en la vida y vivir una experiencia de satisfacción personal y reconocimiento social; pero ¿qué es el éxito? y ¿cómo podemos maximizar nuestro bienestar?

Según la Real Academia Española, éxito es el “Resultado feliz de un negocio, actuación, etc.” o la “Buena aceptación que tiene alguien o algo”. Es decir, a partir de la primera acepción, el concepto de éxito tiene un componente objetivo. Pero, a partir de la segunda acepción, el éxito depende de la buena percepción de los otros en contraste con un paradigma socialmente establecido. Esto es “el éxito es de apreciación subjetiva”. La realidad es que las definiciones de éxito están fuertemente influenciadas por la familia, amigos y colegas. En otras palabras, somos exitosos si nuestro desempeño se ajusta, más o menos, a lo que oímos es el consenso de nuestro círculo social sobre el significado de ese concepto y nuestro desempeño frente a esa métrica.

Sin embargo, muchos en última instancia encuentran que, a pesar de sus esfuerzos y logros, carecen de un verdadero sentido de satisfacción por la vida.

Durante mi carrera en organizaciones públicas y privadas, he conocido a numerosos ejecutivos brillantes y poderosos que expresaron, o hacían notar, su profunda frustración con sus carreras y vidas. Miraban hacia atrás y sentían que debían haber alcanzado más o incluso haber elegido una carrera diferente por completo. ¿A cuántas personas, ricas, poderosas y famosas ha visto usted genuinamente felices?, y ¿cuántas otras están tan insatisfechas que ruedan por una serie de relaciones de pareja fallidas, adicciones e incluso acaba en el suicidio ante la sorpresa de sus admiradores para los cuales eran un modelo a seguir?

Si usted está experimentando sentimientos de frustración o incluso arrepentimiento acerca de la dirección de su carrera y/o de su vida, este artículo puede aún ser oportuno y ayudarle a realizar algunos ajustes. Pregúntese “¿Estoy persiguiendo las metas correctas para maximizar mi realización personal como ser humano?”. Y esto más bien se trata de una mirada personal introspectiva que le permita a usted, y a nadie más, definir cuál sería la imagen idealizada de su propia vida y luego encontrar su propio camino para maximizar su bienestar.

Estamos hablando de alcanzar el éxito profesional como una aportación significativa a su satisfacción en la vida. Esto requiere de un proceso de introspección sobre nuestra personal medida del éxito y, por otra parte, entender el peso que ciertas variables externas tienen en nuestra satisfacción con la vida.

Por ejemplo, existe un interesante estudio prospectivo encabezado por el Psicólogo Robert Waldinger, de la Universidad de Harvard, que se ha realizado por casi 80 años desde 1938, estudiando a 750 jóvenes a lo largo de su vida. Como dato curioso, entre ellos estaba John F. Kennedy.

Entre los importantes hallazgos se encuentra que lo que más te mantiene sano y satisfecho en la vida es tener una relación cordial con los demás. Esto es con la familia, con los compañeros de trabajo, con los vecinos del barrio. Los que fueron capaces de mantener estas relaciones de apego en términos razonablemente armoniosos fueron los que al llegar a los 90 años parecían estar más satisfechos con su propia vida.

Por el contrario, la soledad y el aislamiento acortan la calidad y el tiempo de vida. Es decir, viven más y están más satisfechos con su propia vida quienes tienen relaciones de apego con una carga afectiva positiva. Lo cual simplemente ratifica esta condición que tenemos de animales sociales y la necesidad que tenemos de relacionarnos con los otros, de ayudarnos y de cooperar. El aislamiento resulta altamente tóxico. Las personas que viven en soledad y aisladas decaen más pronto.

Y el hallazgo no es menor si consideramos que otros estudios consideran que aproximadamente 20% de las personas adultas se sienten solas. La soledad se vuelve un tema fundamental para la calidad y el tiempo de vida.

¿Qué diferentes son estos hallazgos a las expectativas de los Millenians o Centennials? Por ejemplo, en Estados Unidos los jóvenes de estas generaciones claramente buscan fama y riqueza; y en contraste, con base en información de la organización mexicana Vocación Central, los jóvenes de nuestro país buscan cada vez con más claridad “Ser felices”.

Queda en nuestra generación el saber orientarlos sobre ¿qué es lo relevante para alcanzar su máximo potencial como seres humanos? y ¿cómo alcanzar la mayor satisfacción en la vida?

Aquí es donde emerge destacadamente la soledad como un gran tema de nuestro tiempo. Nada tiene que ver con ser el chico más popular de la escuela o los miles de amigos que puedas tener en redes sociales. Te puedes sentir solo en una fiesta con decenas o centeneras de personas alrededor, o bien te puedes sentir solo en tu trabajo o incluso en la relación con tu pareja. La soledad no tiene que ver con el número de amigos que crees tener. La calidad cuenta mucho más que la cantidad. Nuestra verdadera red de protección social son las relaciones cálidas, las relaciones de apego. Eso cuenta más que otros predictores tradicionalmente aceptados como importantes.

En el estudio de Harvard fue más importante para estas personas que tuvieran este tipo de relaciones de apego, que sus niveles de colesterol o su presión arterial. A la hora de que haces el análisis para fines del bienestar, tienen mayor potencia estas variables relativas a la vida afectiva de todos nosotros. Las relaciones emocionales son muy gratificantes, protegen no sólo nuestro cuerpo sino nuestra mente, nuestra salud física y nuestra salud emocional.

Lo más importante de todo esto es, para los que seguimos aquí, que hagamos a tiempo las correcciones de rumbo y prioridades para mejorar el nivel de satisfacción en nuestras vidas; y, sobre todo, para los que están empezando y son parte de la generación Milennials & Cenennials, que podamos orientarlos sobre bases científicas en la dirección correcta.

Saber a lo largo de tu vida que puedes contar con alguien cuando lo necesitas, porque has cultivado ese tipo de relaciones, y que en un momento determinado te ayudan, es uno de los factores más importantes para mantener tu bienestar y para mantenerte relativamente satisfecho con tu propia vida.

¿Por qué si suena tan fácil esto se vuelve tan difícil? Porque mantener a lo largo de toda la vida buenas relaciones con la familia, con los amigos, con los vecinos, con los compañeros de trabajo no es nada fácil.

El hallazgo científico fundamental es que los factores que determinaron la calidad de vida del grupo bajo estudio no fueron el dinero, el poder, la fama ni la educación. El factor central para maximizar tu satisfacción con la vida, tu bienestar o tu calidad de vida es sin lugar a dudas la calidad de la convivencia con las personas de nuestro entorno; porque ahí en esas relaciones cordiales y de apego está la clave entre crecer aislado y con resentimiento, o envejecer con la seguridad de que tienes al menos algunas buenas relaciones con las cuales puedes contar porque las has cultivado a lo largo de tu vida.

Orientar a nuestros jóvenes, y nuestras propias vidas, con base en esta evidencia científica, nos aleja de los lugares comunes y nos permite brindar respuestas mejor sustentadas sobre el área donde debemos de concentrar nuestros esfuerzos para asegurarnos… Vivir con Sentido.

(Este texto fue extraido del sitio El Semanario con la autorización del autor para publicarse en LandingMx.org)

Roberto Arriola
Roberto es actualmente Presidente de la Sociedad Mexicana de Estudios de Calidad de Vida, iniciativa pionera para favorecer el desarrollo humano. Durante su trayectoria profesional ha asesorado a organizaciones, nacionales e internacionales, en materia de desarrollo económico y social. Roberto estudió en la Universidad Iberoamericana la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública, institución donde también completó sus estudios de Maestría en Comunicación y ha impartido la cátedra de negociación y políticas públicas, entre otras materias. El Maestro Arriola es también Vicepresidente del Colegio de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Iberoamericana, miembro fundador de la Asociación Nacional de Profesionales del Cabildeo y miembro de la Sociedad Internacional de Estudios de Calidad de Vida.

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