Hablemos de patrimonio cultural en México | LandingMX

Saturday, October 20, 2018

El fin de semana pasado, asistí al Diplomado de Intérpretes del Patrimonio Cultural realizado en la ciudad de Puebla, donde expertos en el tema, debatieron diversos puntos de vista. Los asistentes coincidimos en la misma pregunta. ¿Qué tan favorable es que el turismo predomine sobre el patrimonio en una sociedad?

Si hablamos de patrimonio, me vienen a la mente infinidad lugares, representaciones, símbolos, historia, vestigios, arquitectura… tenemos tanto, que incluso podríamos presumir lo afortunados que somos al tener un país rico en diversos tipos de patrimonio.

De acuerdo con el Dr. Gilberto Giménez[1], investigador del Instituto de Investigaciones Sociales – UNAM, el patrimonio en el derecho romano significaba simplemente el bien que se posee por herencia o legado familiar. En su acepción moderna, implica la apropiación colectiva en forma de legado o “bien común”, de un conjunto selecto de vestigios y productos del pasado que pueden ser tanto materiales como ideales e intangibles, así como naturales y culturales. (Giménez, 2010).

Hoy hablamos de patrimonio nacional y regional con orgullo e identidad, sin embargo hay algo más que mueve a esto, y que lamentablemente hemos aceptado como sociedad: el sistema capitalista que se ha apoderado de nuestro legado.

¿Hasta dónde vamos a permitir que el gobierno explote nuestro patrimonio?

Tampoco se trata de tildar a todas las instituciones como corruptas e incapaces de defender lo nuestro, debido a que existe, dentro de ellas, gente preparada y apasionada, no obstante en este mundo, lo que predomina es el interés económico.

De alguna manera entendemos cómo el flujo económico puede incidir gracias al turismo dentro de una sociedad y también dejar en claro que el patrimonio tiene que ser disfrutado socialmente, pues en primer lugar debemos estar nosotros y después los intereses económicos.

 

Claro, la idea puede sonar muy romántica y un tanto utópica debido a que estamos sumamente acostumbrados a un sistema neoliberal que ha convertido algunos patrimonios en maquetas gigantes intocables; gracias a inversionistas que no tienen el más mínimo interés en las necesidades del otro.

Sin embargo, no se trata de tachar al turismo como algo dañino para una sociedad, sino de ver primero el interés y las necesidades de los ciudadanos para poder crear un turismo responsable, en el que la gentrificación no afecte un grupo colectivo.

(…) la amenaza mayor que se cierne sobre el patrimonio cultural es su devaluación paulatina en cuanto a expresión de una cultura particular fuertemente territorializada, debido a que resulta disfuncional para la lógica homogeneizante y desterritorializada de los mercados globales. (Giménez, 2010, p. 180).

Necesitamos de una incidencia legal y real que proteja lo nuestro. Estos temas no solo deberían ser la preocupación de especialistas e investigadores, puesto que es un tema que debería preocuparnos a todos.

En efecto, a nuestro patrimonio le falta mucho nuestra inteligencia, interés y organización como sociedad. Estamos a tiempo de encontrar una solución creando una comunidad donde el interés vaya más allá de un flujo económico; que llegue al compromiso de respetar nuestro patrimonio como un legado que siga presente en nuestra historia y que, asimismo, esta cohesione una sociedad justa.

 

Referencias

[1] Para conocer más sobre el Dr. Gilberto Giménez, pueden consultar su semblanza en la siguiente dirección electrónica: http://ru.iis.sociales.unam.mx/dspace/handle/IIS/4922

Giménez, G; (1995). Modernización, Cultura e Identidad Social. Espiral, I() en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13810203

Giménez, G; (2010). Identidades en globalización. Espiral, VII() 27-48 en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13801902

Tamara Blanca
Tamara Blanca se despierta todos los días con la absurda idea de hacer la diferencia en este país. Es por ello, que es docente, activista y gestora cultural. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, egresada de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, aunque a veces la llegan a confundir con una antropóloga, debido a su pasión por la investigación en la cultura, especialmente en las danzas y su simbología. Actualmente dirige la Academia de Lenguaje y Literatura en la Preparatoria Ibero Puebla, transmitiendo su amor y pasión por las letras.