Sociedades del Siglo XXI - Precisión periodística en la era digital

Sunday, December 16, 2018

La periodista estadounidense Sally Lehrman ha liderado a partir del 2015 The Trust Project (Proyecto de Confianza); mismo que ha tenido su centro de operaciones el Centro Markkula para la Ética Aplicada de la Universidad de Santa Clara en la nación norteamericana. Hasta el momento forman parte de esta iniciativa unas setenta y cinco destacadas cabeceras internacionales que se han adherido a esta propuesta que a través de un esfuerzo colaborativo global busca restaurar la confianza pública en la publicación de historias fidedignas en los medios de comunicación, “a través de la rendición de cuentas y la transparencia”, punto clave en la era digital.

En un principio cabe destacar la idea como una interesante alternativa de honestidad y responsabilidad mediática, justo en momentos en donde cualquier producto periodístico, particularmente difundido a través de las plataformas digitales “huele a noticias falsas” (fake news), debido a la progresiva pérdida de credibilidad de las audiencias en los contenidos publicados por los mass media, debido quizás a la recurrente práctica mediática-corporativa de posibilitar los espacios comunicativos para que determinados grupos de poder político-económicos usen dichas plataformas con “ciertos sesgos”, lo cual indudablemente ha degradado de alguna u otra la forma la noción primigenia del balance periodístico.

Creo que en este esfuerzo se deben incorporar reflexiones desde instancias tan diversas y confrontadas ideológicamente como sectores estudiantiles, empresarios con intereses en el sector, investigadores académicos, líderes de sociedad civil y representantes de minorías étnicas que tradicionalmente no han tenido acceso al espacio público, debido al “control de la agenda” por parte de sectores interesados en evitar la comunicación de historias equilibradas y reivindicativas del derecho a la información de realidades no falseadas ni trastocadas.

A mi parecer, el hecho de que motores de búsqueda y diversas plataformas de medios sociales participen como socios externos es una demostración contundente de querer contribuir a bajar los estándares internacionales de desinformación, a través de un meticuloso proceso de identificación y valoración de la autoría de lo compartido y difundido en los distintos soportes digitales.

Por otra parte, me parece importante remarcar en las aulas de clase de periodismo y comunicación de las diferentes universidades, la importancia de la formación en ética como un valor humano clave en la promoción de la justicia y la paz, pero que a la vez entraña ensimismo la búsqueda de la verdad y comunicar con transparencia, evitando con ello “inocular” el germen de la subjetividad tendenciosa en la construcción de una realidad incompleta.

Ya lo han señalado expertos en ética periodística como Javier Darío Restrepo, en el sentido que preferir una verdad alternativa a la basada en hechos, “no sólo erosiona la debilitada credibilidad de los medios, sino que también apela a las emociones de la gente que cada vez más prefiere solo escuchar a quienes piensan como ellos mismos”.

De manera tal que,-quiérase o no- el hecho de que diversos medios de comunicación se unan a éste proyecto internacional deja entrever tácitamente una especie de reconocimiento de “fallas estructurales” en los procesos que abarcan desde el inicio y búsqueda de la historia misma, hasta su publicación.

Ahora bien, la ética ha sido entendida desafortunadamente desde un contexto o pensamiento ideológico que lo único que busca es la legitimación de determinadas rutinas productivas de historias periodísticas a fin de prolongar y perpetuar los sistemas mediáticos vigentes, mismos que creen responder a los “intereses de las mayorías”.

En conclusión, los indicadores de confianza seleccionados por los medios participantes en esta actividad me parece que busca entre otras “rescatar” el interés genuino de las audiencias por los contenidos publicados, y convertirse en un parteaguas a partir del cual los medios buscan reinventarse en la tarea del servicio público de informar.

Postdata: The Trust Project sigue en línea los principios de la Comisión Hutchins de 1947, concerniente a la promoción y ejecución de la actividad periodística para contribuir a una prensa libre y responsable con su tarea social.

Manfredo Martinez
Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana (UIA), Ciudad de México. Lic. en Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Miembro Directivo de la Asociación de Egresados del Posgrado en Comunicación (ASEPEC UIA). Profesor de Periodismo en la UNAH. Ha sido colaborador de medios informativos en la Ciudad de México como: Revista C+Ibero (UIA) y Blog “Factor Tiempo”. Diario el Heraldo, semanario “Honduras This Week”, periódico digital “hondudiario.com”, Televisión Hondured, Radio Reloj, Mundo TV (en Tegucigalpa, Honduras). Ha colaborado con organizaciones promotoras de los Derechos Humanos como el Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas y Centro de Atención al Migrante Retornado.