La renuncia de Carlos Urzúa – Selección adversa en la 4T


La renuncia ayer de Carlos Urzúa como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público resonó en todo el medio económico y financiero de México. El hasta ayer Secretario de Hacienda, una de las principales posiciones en el gobierno federal, era percibido como el hombre sensato dentro del gabinete de Andrés Manuel López Obrador y quien conduciría las finanzas públicas de México con disciplina y sin caer en los viejos vicios del pasado, que consistieron en gastar más de lo que se recaudaba, lo cual tenía como consecuencia final un incremento generalizado de los precios, es decir, inflación

Urzúa argumenta en su carta de renuncia que hubo muchas discrepancias en materia económica y continuó argumentando que: “algunas [discrepancias] de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento. Estoy convencido de que toda la política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los diversos efectos que esta pueda tener y libre de todo extremismo, sea este de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones no encontraron eco.”

Los argumentos usados por el extitular de Hacienda retumbaron fuerte en el gobierno federal, sin embargo, el presidente López Obrador salió a atajar la crisis, que había ocasionado que en cuestión de minutos el peso se depreciara con respecto al dólar en más de 2%, nombrando a Arturo Herrera como nuevo Secretario de Hacienda, quien ya era parte de la Secretaría y que fungía como subsecretario de ingresos de la institución, a partir de ese momento, la depreciación del peso mexicano con respecto al dólar se moderó y se ha mantenido en niveles de alrededor de 19.20 pesos por dólar.

Los cambios en el gabinete no son una cosa rara, es normal que los presidentes hagan ajustes en el equipo de trabajo, en ocasiones eso es visto como una buena señal, ya que se reconoce que el gobierno trata de mejorar el desempeño de su gobierno, sin embargo, la manera de renunciar de Carlos Urzúa ha generado inestabilidad para los agentes económicos, lo cual puede afectar al desempeño de la economía mexicana.

La designación de Arturo Herrera, sin embargo, da tranquilidad a los inversionistas y empresarios, algunos de ellos mencionaron que él era el principal interlocutor con el gobierno federal en materia económica y agradecían que no se hubiera improvisado en esta ocasión.

Lo que es realmente preocupante, es que el gobierno federal se empieza a quedar sin candidatos adecuados a ocupar puestos de gran importancia, esto debido también a que muchos de los funcionarios han sido despedidos de sus cargos para dar paso a los nuevos funcionarios que comulgan con la 4T.

La 4T no puede seguir dándose el lujo de perder a funcionarios capaces y de buena reputación, porque entonces quedará en manos de personajes con mucha resistencia política y poca capacidad, de ser así, el gobierno de López Obrador entrará o profundizará un fenómeno de selección adversa en donde los peores candidatos serán los elegidos y los mejores se irán a instituciones privadas con mejores condiciones de trabajo.

 

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