Sociedades del siglo XXI - ¿Vientres de alquiler ? | LandingMX

Tuesday, December 11, 2018

La diputada del Partido Nacional de Honduras, Sara Medina introdujo en estos días ante el Congreso Nacional -poder legislativo hondureño-, una iniciativa tendiente a posibilitar la inseminación artificial en el país o mejor conocidos como “vientres de alquiler”. El proyecto está orientado a crear la Ley del Derecho a la Gestación por Subrogación, conocida popularmente como “vientre de alquiler”. En la misma se establece entre otras cosas que: las mujeres que deseen, podrán hacerlo a partir de los veinticinco años y solo por una vez.

vientres

Congreso Nacional de Honduras

La respuesta multisectorial no se ha hecho esperar. Líderes evangélicos y católicos han criticado esta intención, argumentando que “ser madre es un don, no un derecho”.

En primer lugar tendríamos que cuestionar si esta potencial normativa ha sido previamente socializada en todos los entornos socio-ecológicos hondureños (debido a una tradición de debilidad hondureña en el sentido que las leyes casi siempre son aprobadas sin un sistemático proceso de consultas que permita incluir/excluir elementos que posibiliten la satisfacción generalizada en todos aquellos temas de interés ciudadano).

Pienso que la idea tiene como propósito modernizar” la sociedad hondureña; no obstante, es indispensable una madurez previa en todos los sentidos (contextos de investigación científica; sistemas de salud apropiados; educación sexual; y, ética social), pues de lo contrario, esta se podría convertir en una plataforma comercial que privilegia “el lucro económico” antes que fomentar el nacimiento natural de los seres humanos.

Bajo mi punto de vista, creo que más bien debería fortalecerse el aparato científico nacional a fin de investigar las condicionantes que han propiciado la esterilidad y confrontar con datos de base científica esa realidad a fin de buscar soluciones alternativas a esta polémica que se ha abierto en el país (aunque ya se han empezado a abrir espacios de diálogo entre los distintos actores sociales).

Hay que hacer notar que este fenómeno de los “vientres de alquiler” tiende a banalizar los procesos de procreación, a tal grado que puede prestarse a los caprichos y deseos excéntricos, dada la posibilidad de “monetizar los nacimientos”.

Cabe recalcar que, la maternidad por sustitución (como es conocido también este fenómeno), a la vez que posibilita una situación de esclavitud y explotación del cuerpo femenino huésped; crea escenarios de complejidad, potenciales niveles de desprotección y turbación ulteriores para los menores (efectos psicosociales) que nacen bajo este esquema convencional que tiene sus raíces modernas de auge en los años setentas del siglo XX.

No obstante, podríamos remontarnos a la época del origen de la humanidad, cuando Abraham, el antiguo patriarca hebreo, escuchó de labios de su esposa Sara-en ese momento estéril-el ofrecimiento de que una esclava de ambos (Agar) se convirtiera en madre de su descendencia. Ahora bien, con este proceso la situación de “concebir por amor”, da paso a un contexto interesado de “concebir por procurar descendencia”, rompiendo los más genuinos vínculos de encuentro conyugal.

Esto tiene que ver con la bioética y los criterios de autonomía de cada individuo -que tiene la potestad de evitar formar parte de una cadena vertical- que, a base de regalías económicas es manejable y desechable, en tiempos de una irrupción acelerada del capitalismo (acentuado por la globalización de las formas de vida de la humanidad en su conjunto). Tiene una amplia imbricación de criterios éticos, legales, económicos, sociales, teológicos, científicos, entre otros.

No cabe duda que proyectos tan sensitivos como este requiere de un consenso global a fin de no herir y causar suspicacias (particularmente en un pueblo tan religioso como el hondureño -de acuerdo a registros mediáticos las iglesias evangélica y católica concentran más del 70% de fieles, en un país con una población que sobrepasa los nueve millones de habitantes).

En conclusión, podríamos remitirnos a la reflexión del informe anual de 2014 de la Unión Europea, sobre los derechos del hombre y la democracia, en el cual se “condena la práctica de la gestación por sustitución, que es contraria a la dignidad humana de la mujer, ya que su cuerpo y sus funciones reproductivas se utilizan como una materia prima”. En este documento se deja entrever que esta práctica debe ser abolida, porque “implica la explotación de las funciones reproductivas y la utilización del cuerpo con fines financieros o de otro tipo, en particular en el caso de las mujeres vulnerables en los países en desarrollo”.

Manfredo Martinez
Maestro en Comunicación por la Universidad Iberoamericana (UIA), Ciudad de México. Lic. en Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Miembro Directivo de la Asociación de Egresados del Posgrado en Comunicación (ASEPEC UIA). Profesor de Periodismo en la UNAH. Ha sido colaborador de medios informativos en la Ciudad de México como: Revista C+Ibero (UIA) y Blog “Factor Tiempo”. Diario el Heraldo, semanario “Honduras This Week”, periódico digital “hondudiario.com”, Televisión Hondured, Radio Reloj, Mundo TV (en Tegucigalpa, Honduras). Ha colaborado con organizaciones promotoras de los Derechos Humanos como el Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas y Centro de Atención al Migrante Retornado.