Tradicionalmente el amor romántico se asumía como el estar dispuesto a dar todo por el otro; estar enamorado era una aspiración, amar lo era todo en la vida de una persona, quienes soñaban con llegar a encontrar el amor de sus vidas, se creía que esa persona especial que nos complementaría existía y por tal motivo ese encuentro era posible.
En los últimos tiempos pareciera que el amor romántico, apasionado y exclusivo ha ido dejando su lugar a una modalidad novedosa: el amor libre, inclusivo y múltiple, lo que se manifiesta a través de diversas formas de relacionarse, de amar, como son el amor virtual o a distancia, el poliamor, entre otras.
Un amor virtual o a distancia, permite evitar el encuentro con el otro, protegerse del sufrimiento que la experiencia amorosa pueda ocasionar, dejar al amor en el plano de lo ideal en lugar de enfrentarlo, de salir al encuentro de lo que pueda suceder, de la espontaneidad propia de las relaciones humanas amorosas. El amor virtual o a distancia, es un amor de tiempos actuales, el cual se rige por la idea de falta de espacio y tiempo, se configura como un amor simple y sin complicaciones, posiblemente como respuesta a las exigencias de autosuficiencia.
Tradicionalmente, el contacto cuerpo a cuerpo, el poder pasar el tiempo juntos era el deseo de los enamorados, a lo que toda pareja aspiraba, hoy la ausencia del encuentro físico no es un impedimento para el amor.
¿Será que amar marca un antes y un después en la vida de una persona y como consecuencia se pueden llegar a considerar, después de esto, otras formas de relacionarse, otras formas de amar, que una relación abierta es menos exigente y por tanto menos conflictiva?
Por su parte el poliamor, término acuñado a finales de la década de los 80´s, se define como una amplia gama de formas de relacionarse amorosamente con los otros y otras, un proyecto de vida que implica el involucramiento amoroso y sexual con más de una persona, en el respeto de la plena autonomía y libertad del sujeto. Es una manera de mirar y estar con el otro, una forma de convivencia distinta, de entender la capacidad del ser humano de amar y compartir con más de una persona a la vez, implica vivir dichas relaciones amorosas desde el plano de la honestidad, la autonomía, la equidad y la libertad, este concepto toma forma en las relaciones que actualmente conocemos como parejas o matrimonios abiertos, redes íntimas, entre otros, es así como podríamos considerar que amor y libertad son los términos en los que se basa el poliamor.
El poliamor o amor libertario consiste en encontrar en la felicidad de otro la propia felicidad, busca respetar a fondo la voz, los sentidos, los mundos de cada uno de los involucrados, la autonomía; los poliamorosos creen en las relaciones horizontales, colectivas, consensuadas, equitativas, donde los participantes de la comunidad amorosa juegan a vivir a la honestidad, la autonomía, la equidad y el muy complejo concepto de libertad; y sin embargo, en el poliamor también se viven conflictos, se sufre, pues se complican las relaciones, por ejemplo, bajo la idea de la libertad empiezan a configurarse nuevas lógicas y nuevos problemas, ya que es casi imposible lograr relaciones absolutamente horizontales.
La reciprocidad o su ausencia determinan que el poliamor pueda ser una experiencia placentera o un martirio; la comunicación se convierte en un factor fundamental tanto consigo mismo como con los demás. Hay quienes en nombre de la libertad soportan relaciones donde sus sentimientos y emociones son disminuidos, o no les dan suficiente importancia por ser evaluados como inaceptables en el poliamor.
Los poliamorosos intentan oponerse a sus propios privilegios, buscando un buen nivel de autocontrol respecto a las situaciones que les incomodan, establecer una relación sincera consigo mismos y lograr una óptima gestión de sus emociones, lo que no es tarea fácil.
Lo que es claro, es que en la actualidad la idea de nuevas formas de amar, del poliamor y del amor a distancia o virtual, despiertan mucha curiosidad y atracción, posiblemente sea que la fantasía de estar con otro o con un tercero y evitar el sufrimiento está siempre latente o porque consideramos lo complejo de prometer un amor que sea eterno; es probable que estas nuevas formas de amor nos alivien, nos aligeren aunque no por ello nos garantice la felicidad.
Referencias:
Aldana, A. (2018). Del poliamor y otros demonios.Bogotá, Colombia: Maguaré, Vol. 32, No. 2.
Fernández, F (2019). El amor de antes, el amor de ahora. República Argentina, Página 12
Neri, D. (2018). El poliamor como nueva posibilidad de acción y resistencia en los caminos de la diferencia. Universidad Autónoma de México.

Anabel realizó estudios de Licenciatura en la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM y Universidad Pública De Navarra, España; cuenta con formación en Terapia Racional Emotiva en la Facultad de Psicología de la UNAM y como Psicoterapeuta Cognitivo Conductual en la División de Educación Continua de la misma Institución.
Terapeuta de adolescentes y adultos, en formato individual y grupal. Es cofundadora del grupo de profesionales en Psicología “Crecer Psicología”. Asimismo, ha colaborado en la planeación y ejecución de cursos y talleres con diversas temáticas como: manejo y control de ansiedad, relaciones de pareja saludables, control de ira, autoestima y control de emociones, asertividad y habilidades sociales, etc.
Ha participado como consultor de Recursos Humanos para la iniciativa pública y privada, en programas de capacitación de personal, calidad de vida, desarrollo profesional y humano, etc. asimismo ha desempeñado diversos cargos en dicha área.

Anabel realizó estudios de Licenciatura en la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM y Universidad Pública De Navarra, España; cuenta con formación en Terapia Racional Emotiva en la Facultad de Psicología de la UNAM y como Psicoterapeuta Cognitivo Conductual en la División de Educación Continua de la misma Institución.
Terapeuta de adolescentes y adultos, en formato individual y grupal. Es cofundadora del grupo de profesionales en Psicología “Crecer Psicología”. Asimismo, ha colaborado en la planeación y ejecución de cursos y talleres con diversas temáticas como: manejo y control de ansiedad, relaciones de pareja saludables, control de ira, autoestima y control de emociones, asertividad y habilidades sociales, etc.
Ha participado como consultor de Recursos Humanos para la iniciativa pública y privada, en programas de capacitación de personal, calidad de vida, desarrollo profesional y humano, etc. asimismo ha desempeñado diversos cargos en dicha área.